Alimentación cardiosaludable

Las enfermedades cardiovasculares son un gran problema de salud pública en los países occidentales, causando casi la mitad de las muertes en España, diferentes estudios avalan la eficacia y eficiencia en la reducción del riesgo de mortalidad cardiovascular de una alimentación que respete los canones de nuestra dieta mediterránea tradicional. Al respecto hemos conversado con el Dr. Vicente Pascual, experto en el tema y autor de la Guía de Alimentación Cardiosaludable en Atención Primaria con el objeto de que valore nuestra alimentación y la forma en que la podemos mejorar.

Dr. Pascual,  ¿comemos bien en Castellón?.
- Podemos decir que sí, pero con matices. Nuestra alimentación ha sido rica en frutas, verduras, arroz,  legumbres, alimentos de los que existía una elevada disponibilidad en nuestros campos y huertas,  y de esta manera también en nuestra despensa. Tradicionalmente en la zona mediterránea, todas las comidas se acompañaban de una ensalada y las cenas de un plato de verdura seguido de un plato de pescado o carne asada, eso si con un buen aliño de esa joya culinaria que es nuestro aceite de oliva. Ahora entre las nuevas generaciones se están perdiendo estas buenas costumbres dietéticas, primando la comida rápida. Los chavales de hoy en día no solo cada vez comen más hamburguesas y menos verdura y fruta, sino que en muchas ocasiones han sustituido el bocadillo que con tanto mimo preparaban nuestras madres y abuelas, por un producto comercial de bollería, que aporta a la alimentación de nuestros jóvenes grasas poco recomendables. Todo ello hace que la alimentación de nuestros hijos cada vez se parezca mas a un patrón anglosajón y se aparte de lo que sería una alimentación saludable

¿Entonces hay buenos y malos alimentos?
- No,  la base de una buena alimentación es comer de todo sin abusar de nada. No se le puede negar a un niño que tenga “el capricho” eventual de llamar para una “pizza a domicilio” o tomarse un producto de bollería industrial. El problema es si hace una costumbre, lo que tiene que ser una  excepción,  y un día es una pizza comercial, otro un dulce con grasas poco recomendables, otro…. Lo importante es incentivar el consumo de verduras, frutas, pescado, e intentar lograr que la alimentación de nuestros hijos no difiera de la que seguían nuestros padres, sin satanizar ningún alimento.

 

kiwis - frutaAún así ¿hay alimentos que engordan mas que otros y son poco recomendables?.
- Bueno, el problema del sobrepeso y la obesidad viene inducido porque el aporte calórico de la ingesta es superior al gasto energético que se realiza, es decir se “come más de lo que se quema”, para ello tan o más importante que ajustar la dieta es incrementar la actividad física, difícilmente perderá peso una persona que el mayor ejercicio que hace a lo largo del día es apretar el botón para cambiar de canal de TV.

Entonces podemos comer chocolate con tranquilidad, ¿no?
Curiosamente, su ingesta en cantidades pequeñas puede tener un efecto protector sobre nuestras arterias ya que su riqueza en flavonoides, unos componentes del cacao presentes especialmente en el chocolate negro, parecen jugar un papel de protección en la prevención del riesgo cardiovascular. El chocolate debe consumirse en el contexto de una alimentación sana y de forma moderada, pues no hay que olvidar que 100 gramos de chocolate aportan a 500 calorías. Además, hay que ser cauto al dar recomendaciones a la población, ya que no se trata de "incentivar de forma desaforada el consumo de chocolate". Por eso, es interesante conocer e interpretar el etiquetado de los diferentes derivados del cacao y de otros alimentos, para elegir los que se adaptan a un perfil más saludable, con un alto contenido en cacao  (y  por tanto con más flavonoides) y sin grasas añadidas y azúcar.

Me parece importante lo que ha dicho, ¿podemos mejorar nuestra alimentación si miramos el etiquetado?. ¿Cómo elegimos los productos mas adecuados para nuestra salud?.
- Somos lo que comemos pero comemos lo que compramos, y una buena alimentación comienza con una buena compra. Para ello lo primero que hemos de evaluar, además del coste del producto en relación al peso, es la fecha de caducidad, huyendo de las ofertas de alimentos perecederos con fecha de caducidad próxima a la de la compra, e incidiendo en la importancia de la identificación de las grasas ocultas no cardiosaludables. Entre dos productos similares decantarnos por el de composición más saludable.
¿Como sabemos esto?
- Primero no tenemos que fijarnos en la carátula publicitaria del producto que suele ser exclusivamente comercial y nos puede desorientar, sino en la letra pequeña, hay que buscar el epígrafe: ingredientes, que nos especifica de mayor a menor contenido los diferentes componentes del producto que hemos comprado, tal como marca la legislación vigente. Ahí podremos identificar si la grasa con la que esta elaborado un producto es buena desde un punto de vista de cardiosaludabilidad (aceite de oliva o de girasol) o con otras grasas menos recomendables (aceites vegetales o parcialmente hidrogenados)

Pero los aceites vegetales; ¿no son buenos?
- Como he dicho el de oliva y especialmente el oliva virgen es una joya culinaria no solo desde el punto de vista organoléptico, sino también nutricional. Pero la industria especialmente para la elaboración de precocinados, bollería y pastelería industrial, emplea otros aceites vegetales más baratos (coco y palma) ricos en grasa saturada, que aumentan el colesterol e influyen en que se deposite en las paredes de las arterias e incremente el riesgo de infarto de miocardio y otras enfermedades vasculares.

Sé que da charlas sobre las creencias erróneas de nuestra alimentación, ¿en que podemos estar equivocados?
taza de café- Bueno lo primero es enlazando con la pregunta anterior, la creencia que todos los aceites vegetales son buenos, ya hemos visto que no es así. También llama la atención mucho entre el auditorio cuando hablo del café y de la hipertensión, el que este no parece tan malo como la gente cree, ya que las elevaciones de presión arterial que produce el café son leves y transitorias, y en los últimos estudios epidemiológicos se ha visto que los consumidores de café no tienen una mayor mortalidad cardiovascular y sí una menor prevalencia de diabetes, ya que parece que los polifenoles que contiene producen un efecto protector al antagonizar la absorción del azúcar tras su ingesta. Así pues, no hay motivo para no poder paladear un buen café incluso si se tiene la presión arterial alta.

En el mercado existe también una enorme oferta de lácteos, ¿cuál debemos consumir?
- La verdad es que lo de las “leches es la leche” pues la oferta es variopinta y merecería una respuesta más amplia, pero voy a ser escueto. Para la población general la leche más adecuada es la desnatada. Inclusive en las últimas guías americanas que se pueden extrapolar a nuestra población infantil, se recomienda el consumo habitual de leche desnatada a partir de los 2 años de edad, recordemos que la nata es la grasa de la leche, y es rica en grasa saturada.

Para finalizar, ¿qué consejo nos daría para comer mejor?
- En la base de una buena prevención cardiovascular está una buena alimentación. Y ésta se basa en comer de todo. Mantengamos lo bueno que tenemos: nuestros hábitos dietéticos tradicionales de la dieta mediterránea, huyendo del patrón de alimentación anglosajón, tan de moda sobre todo entre los jóvenes. Concluiría con una frase, “Mas paella y menos hamburguesas”.

Images: fresas y avena

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