El dolor como experiencia sensorial y emocional desagradable suele cronificarse en un porcentaje muy elevado, siento uno de los problemas más frecuentes, por su influencia en la calidad de vida del paciente.

Estrechamente vinculado con otros problemas como ansiedad, insomnio y sedentarismo, el Dolor, llega a provocar un círculo interminable en el que se pasa de uno a otro estadio, sin apenas darnos cuenta.

Dolor ansiedad y sueño

Es un error común tratarlo automedicándose, abusando de fármacos sin control médico y desconociendo las consecuencias de los efectos secundarios y afectando negativamente a otros problemas

Hoy en día hay innumerables dolores que la sociedad sufre todos los días.

La valoración que de ese dolor haga un especialista nos dará un diagnóstico. De ahí la importancia que le damos a la realización, en POLICLÍNICA IDAS de un buen triaje con el que conducir al paciente al correspondiente profesional.

En Policlínica IDAS insistimos en una adecuada valoración de cada paciente de forma individualizada, para llegar a un correcto diagnóstico de las posibles causas y diseñar, en cada caso concreto, una estrategia integral, controlando además todos los procesos relacionados que pudieran influir en el problema.

Centrándonos en un adecuado seguimiento, con facilidad de acceso a los distintos tratamientos y controles, siempre reajustándonos a los posibles cambios en la situación y evolución del paciente.

 

Tipos de dolor más frecuente

  • de articulaciones (ósteoarticular)                                                           Traumatólogo
  • que se irradian (neuropático)                                      →                   Anestesista
  • que somatizamos (somatomorfo), como la fibromialgia                    especialista en Fibromialgias
  • por tumores o secuelas (oncológico)                                              Oncólogo

¿Cómo realizamos valoración integral?

Entendiendo como se ha explicado antes que la aparición del dolor es un proceso complejo en el que influyen muchos factores.

Contamos con una UNIDAD DEL DOLOR compuesta por distintos profesionales, las técnicas más novedosas y la posibilidad de aplicar los últimos tratamientos.

¿Qué perseguimos?

Atención integral tanto al paciente como a su entorno, fomentando la integración familiar y socio-laboral del paciente con el máximo nivel de autonomía y actividad posibles.

Esto incluye tanto modificaciones del estilo de vida, medidas farmacológicas, técnicas invasivas como infiltraciones. rehabilitación  y en caso de ser necesario terapia de apoyo psicológico en casos en los que pueda existir ansiedad u otros procesos relacionados.

Para ello se debe realizar una correcta valoración tanto de las patologías y del grado de autonomía en cada paciente para ofrecer unas alternativa realistas en cada caso, mejorando su calidad de vida sin exponerse a procedimientos que no van a resultar efectivos y pueden generarle complicaciones, frustración o malestar.

¿Qué enfermedades se suelen tratar?

 Problemas de columna (hasta en el 50-60% de los casos), como cervicalgias, lumbalgias y lumbociatalgias, hernias discales,...

 Dolores relacionados con artrosis tanto de grandes articulaciones como cadera, rodilla y hombro y también de pequeñas articulaciones (rizartrosis en manos,...)

 Dolor oncológico: producido tanto por el mismo tumor como por los distintos tratamientos.

 Dolor neuropático: por alteración del sistema nervioso central o periférico, que presenta un difícil control y en ocasiones puede causar muchas complicaciones asociadas. Son ejemplos de este tipo de dolor la neuralgia postherpética, neuralgia del trigémino, neuropatía diabética,...

 Dolor crónico postquirúrgico que se mantiene más allá de lo habitual tras la intervención.

 Dolor central: tras sufrir ictus o traumatismos de la médula espinal,...

 Dolor isquémico: producido por aporte de sangre insuficiente a los tejidos como dolor por úlceras isquémicas, ulceras varicosas, enfermedad de Buerguer,...

 Dolor por distrofia simpático refleja, causalgia,....

 Dolor pélvico o perineal: vulvodínia, cistitis intersticial,...

 Dolores musculares crónicos: síndromes miofasciales, síndrome músculo piramidal,...

¿Qué tratamientos podemos ofrecer?

Farmacológico:

Tanto analgesia habitual como tratamientos coadyuvantes, fármacos opioides y tratamientos más potentes como infiltraciones intravenosas de lidocaína o Ketamina en casos seleccionados.

Tratamientos invasivos:

Siempre en casos seleccionados en los que esté justificada su utilización. En este caso son tratamientos muy seguros que se explican de forma pormenorizada e individualizada. Pueden aplicarse de forma sencilla en la consulta y dependiendo de qué técnica bajo control radiológico o ecográfico.

Técnicas:

  • Infiltraciones articulares y musculares periféricas.
  • Bloqueos musculares diagnósticos y terapéuticos con toxina botulínica.
  • Bloqueos epidurales no neurolíticos, bloqueos radiculares selectivos, bloqueos facetarios diagnósticos.
  • Procesos intradiscales: IDET, radiofrecuencia, coablación, discolisis con ozono, Discogel.
  • Simpatectomía lumbar.
  • Bloqueo neurolítico del plexo celiaco, bloqueo de nervios esplácnicos, bloqueo de ganglios (estrellado, Gasser, trigémino, Arnold).
  • Epidurolisis.
  • Epiduroscopia.
  • Ozonoterapia.
  • Neuroestimulación periférica y central.
  • Catéteres implantables de infusión intratecal y epidural.


Terapias físicas:

  • Fisioterapia.
  • Osteopatía.


Terapia psicológica:

Fundamental en los pacientes que existe un componente emocional.

Existen distintos tipos de terapia como el tratamiento con biofeedback, cognitivo-conductual, técnicas de relajación,... que se pueden aplicar siempre estudiando previamente cuál es la más adecuada a cada situación de forma individualizada.