Dormir bien influye en nuestro estado de ánimo, vitalidad, capacidad de concentración...pero también en nuestra salud física.

El descanso está relacionado con muchas más cosas de las que nos imaginamos, desde la tensión arterial, a la diabetes mellitus, a la obesidad, al envejecimiento de la piel, hasta al aumento del dolor.

Hoy en día con tantas obligaciones y opciones de ocio, tendemos a restar horas de sueño, quitándole la importancia que se merece.

Algunas enfermedades pueden dificultar su descanso sin que el que lo sufre sea consciente de ello, por eso la importancia de hacer un estudio de los motivos que lo causa.

 

¿Cómo saber si duermo suficiente?

Las necesidades de sueño varían con la edad. Un recién nacido puede llegar a dormir hasta 18h al día, y un adulto necesita entre 7 y 9 horas diarias de sueño.

Además de la cantidad también importa la calidad. En un adulto, por ejemplo, sería mejor no dormir siesta y dormir todas las horas seguidas

Tampoco es cierto eso de “ya recuperaré las horas de sueño”.

Deberíamos dormir las horas suficientes todos los días.

 

¿Qué hago si no duermo bien?

Durante el sueño se regulan múltiples procesos en el cerebro, en el cuerpo, se fijan los conceptos aprendidos...necesarios para llevar una vida saludable y plena.

En muchos casos simplemente conociendo la importancia del descanso y adaptando unos pequeños hábitos diarios (higiene del sueño), podremos mejorar nuestro día a día, incluso aunque no sepamos que no estemos durmiendo lo suficiente.

En otros pacientes con problemas de sueño, ansiedad, dolores crónicos, etc sin embargo es muy importante identificar las causas para solucionarlas ya que esas alteraciones se influyen mutuamente, cronificando el problema y haciendo que la solución sea cada vez más difícil.

El diagnóstico se realiza mediante una adecuada exploración y en los casos indicados, es conveniente un estudio del sueño mediante una Polisomnografía.

La polisomnografía es una prueba indolora y no invasiva, donde se miden distintos parámetros para poder hacer un buen diagnóstico:

  • ondas eléctricas cerebrales
  • niveles de O2 en sangre
  • frecuencia cardíaca y respiratoria
  • movimientos de los ojos y piernas
  • posición del cuerpo
  • ronquidos y apneas

Con todo ello nos permite discernir la estrategia más adecuada para cada paciente y poder controlar su buen desarrollo en el sueño.

El horario de las polisomnografías es de 22 a 7 horas de la mañana.